Nuestro paciente llegó a consulta con varios desafíos en su sonrisa: apiñamiento inferior, mordidas cruzadas y borde a borde, además de arcadas superior e inferior muy estrechas.
Tras un tratamiento ortodóntico personalizado y todas sus revisiones, logramos:
Corrección de la mordida para una mejor funcionalidad.
Expansión de maxilares, proporcionando un equilibrio armonioso.
Mejora estética frontal con dos carillas de composite directo en los incisivos laterales superiores.
El resultado: ¡una sonrisa espectacular y un paciente feliz! Nos encanta transformar sonrisas y cambiar vidas.